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Condiciones climáticas

Condiciones climáticas​

Colombia se encuentra ubicada en la zona de convergencia intertropical (ZCIT), zona de baja presión donde la circulación atmosférica se caracteriza por la confluencia de los vientos alisios del norte y del sur. El desplazamiento de esta franja hace que el escurrimiento superficial, especialmente el formado en la región Andina, que es donde se encuentran la mayoría de los recursos hidráulicos utilizados para la generación de energía eléctrica, tenga dos temporadas secas (de baja pluviosidad) y dos temporadas húmedas (de alta pluviosidad) cada año. Normalmente, los períodos de estiaje se presentan en los meses dic-feb y jun-ago, en tanto que las estaciones de lluvias (húmedas) se observan durante los períodos mar-may y sep-nov. En consecuencia, las series hidrológicas del SIN responden a este comportamiento con caudales bajos durante los meses dic-mar y con altos aportes (caudal) en los meses oct-nov. 

 
El seguimiento a la información climática e hidrológica tanto aquella proveniente de mediciones directas como aquella de pronósticos, se realiza teniendo en cuenta la información emitida por diferentes agencias de predicción climáticas. A nivel internacional, merecen especial mención el Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad (IRI), Agencia de Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de los Estados Unidos (NOAA) y Bureau de meteorología de Australia (BOM). A nivel local se destaca el IDEAM.​


Para el seguimiento, se utilizan diferentes indicadores climáticos que evalúan la temperatura del océano pacífico tropical. Uno de los indicadores más populares entre la comunidad científica es el Índice Oceánico de El Niño (ONI, por su sigla en inglés), el cual se calcula como la media móvil trimestral de las anomalías de la temperatura de las aguas superficiales en la región del Pacífico ecuatorial central conocida como Niño 3.4 (localizada entre 120W y 170W y entre 5N y 5S). Este índice es utilizado por diferentes agencias climáticas internacionales para identificar, hacer seguimiento y caracterizar la fortaleza de cualquiera de los extremos del ENOS, bien sea El Niño (evento cálido) o La Niña (evento frío). 

 
A comienzos de 2018 se registraron valores negativos del ONI, los cuales estuvieron asociados con la finalización del evento La Niña 2017-18. En abril, las temperaturas del océano pacífico fueron disminuyendo gradualmente, hasta estabilizarse en la fase neutral del ENSO, la cual se prolongó hasta el trimestre ago-oct, momento en el cual las anomalías superaron el umbral de 0.5°C, considerado en la región Niño 3.4 como el límite de las condiciones normales oceánicas. Es importante anotar, que la temperatura superficial del mar no es la única variable para determinar la consolidación de una las fases del ENSO, ya que este fenómeno abarca un conjunto de variables que reflejan la compleja interrelación y retroalimentación entre la atmósfera y el océano.
Gráfica 1.

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En la Gráfica 1. Es posible observar que, si bien durante el año se presentaron valores ONI asociados a condición Niña y valores de calentamiento superiores al umbral Niño, fueron oscilaciones de la temperatura que en magnitud comparadas con los episodios de mayor impacto en nuestra hidrología fueron débiles.

 
Los pronósticos durante el primer semestre del 2018 entregaron una probabilidad de ocurrencia de un evento El Niño durante el invierno del hemisferio norte, alrededor del 50%, esta probabilidad comenzó a incrementar después de la primavera, iniciaron el semestre en un 60% y fueron incrementando hasta superar el 90% en el mes de diciembre. ​
Gráfica 2

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Un indicador útil para representar el comportamiento de la hidrología durante el año es los aportes agregados al sistema HSIN (Hidrología del SIN). Este índice permite agregar en un único valor todos los caudales naturales operativos que ingresan al sistema y que son reportados por los agentes (ver Gráfica 2). El HSIN (expresado en porcentaje de su respectiva media mensual) permite hacer un seguimiento al comportamiento real de la hidrología asociada con el SIN y es muy útil para el seguimiento y análisis de la relación entre las lluvias y su respuesta hidrológica. 

 
Los aportes al SIN (HSIN) durante el 2018 estuvieron en enero, abril, mayo y junio por encima de la media mensual multianual y el resto del año se presentaron aportes deficitarios pero cercanos a la media, exceptuando el mes de diciembre en el cual se presentaron valores deficitarios en un 30%.​